Blog Naider
Blog: Itzuli
La “Y vasca”: de la alta velocidad a la alta responsabilidad
Carlos Cuerda
Argitaratze data: 10/03/2006
Tras 16 años de anteproyectos, trazados alternativos y disputas políticas, el pasado 12 de diciembre, en el marco de las negociaciones para la aprobación de los presupuestos de los gobiernos vasco y central, se acordó por fin poner fecha, lugar y presupuesto al proyecto definitivo de construcción de la variante vasca de la alta velocidad europea.
El PNV y el Partido Socialista llegaron a un principio de acuerdo para desbloquear lo que, sin duda, se trata del mayor proyecto de infraestructura que jamás se haya desarrollado en Euskadi. Las cifras de inversión de la denominada “Y” vasca acallan cualquier atisbo de duda sobre la envergadura del impacto que el proyecto va a tener en el ecosistema socio-económico vasco. Se calcula una inversión directa, en términos meramente económicos de 4.000 millones de euros, aproximadamente 30 veces los que supuso la inversión en el Guggenheim de Bilbao.
Desde 1990, año en que se comenzó a fraguar la idea de conectar Euskadi con el corazón de Europa mediante un trazado de alta velocidad, no dejaron de surgir plataformas a favor y en contra de tal iniciativa; y aparecieron también trazados y propuestas alternativas que prácticamente acabaron con el abecedario en una suerte de “y- griegas”, “Ues” e, incluso, “Haches” de lo más sugerentes y bienintencionadas.
Por fin, se puede decir que los mismos partidos que sustentaban el Gobierno Vasco de aquella época han terminado por decantar, de forma definitiva, la balanza hacia un trazado concreto que, a juicio de sus promotores, contribuirá a vertebrar (complejo concepto) las tierras vascas de nuestra Comunidad Autónoma y enlazar mediante un singular metro interubano de alta velocidad, no exento de cierta paradoja, distintos municipios más o menos desconectados hasta la fecha, incluidas las tres capitales de la Comunidad. El proyecto no queda ahí, sino que parece servir también (aunque durante muchos años planeaba una cierta duda) como red de mercancías y, cómo no, como enlace privilegiado con grandes capitales europeas como Madrid y París (que, en el fondo, era la idea original).
Un cúmulo, en definitiva, de parabienes para un proyecto que sigue suscitando también algunas cuestiones para el debate y que nunca han quedado del todo resueltas para la opinión pública (como la eventual marginación de Bilbao, al quedar en culo de saco; el aparente abandono de un eje estructural de conexión Vitoria-Donostia-Pamplona por Alsasua, tan necesario en nuestro país; la aparente contradicción entre modo de mercancías y Alta Velocidad de pasajeros; el desaprovechamiento de oportunidades de conexión entre aeropuertos y centros urbanos; etc. etc.).
Pero, queriendo dar y, si es preciso, dando por bueno, el trazado de la “Y”, con todas las salvedades que cualquier proyecto de características similares puede tener (y más éste, por lo que tiene de definitivo y estructural para un país como el nuestro), nos vemos en la obligación de invitar humilde pero firmemente a las instituciones responsables de esta iniciativa (Gobierno Vasco y Gobierno Español) a forjar un profundo diálogo con la sociedad vasca para explicar y transmitir de forma absolutamente convincente, no ya el porqué del proyecto y las ventajas y oportunidades que en términos socio-económicos supone el trazado elegido (que nos parecería ya suficiente motivo para plantear una campaña de comunicación social sin precedentes dada la envergadura del proyecto), sino algo que es mucho más trascendental que todo eso.
Dado que lo vamos a hacer, muchos ciudadanos y organizaciones queremos conocer a cambio de qué, hablando en términos plenamente asépticos, vamos a mutilar y desgarrar nuestro ya maltrecho ecosistema natural. Damos una importancia fundamental a nuestro medio natural y queremos conocer cuál es el valor de cambio del impacto ambiental soportado por esta alternativa frente al de las otras hoy finalmente rechazadas para que se valore en sus justos términos toda la operación. Y no sólo creemos que se deben dar a conocer todas estas implicaciones a una élite más o menos ilustrada o involucrada en cuestiones estratégicas sino que debe ser oportunamente trasmitido al conjunto de los ciudadanos que habitamos en este país.
Vaya por delante que somos conscientes de la necesidad de transformar el obsoleto “sistema” de comunicaciones ferroviarias de nuestra Comunidad y de nuestro país. Conocemos las bondades del ferrocarril y militamos en su potenciación como modo alternativo a la carretera (¡Ojalá este proyecto supusiera el exponente de un cambio en la tendencia, a veces obsesiva, de cementar a toda costa nuestro suelo!). No pretendemos ir tampoco de “ecologistas de pancarta” porque sabemos que cualquier proyecto que pretenda actuar sobre este tema va a dejar una huella imborrable en nuestro ecosistema. Pero esto no quita para que, con toda la educación y el respeto que nos merecen, nos atrevamos a demandar de las instituciones políticas que lideran nuestra sociedad una respuesta sincera, profundamente humilde y valiente a la hora de asumir políticamente los costos de todo tipo que para nuestro país y nuestra sociedad supone la Alta Velocidad de la misma manera que, seguro, les faltará tiempo para asumir sus beneficios.
Pensamos que merece la pena el esfuerzo de explicar el proyecto con todas sus oportunidades y todas sus limitaciones y de darnos también una respuesta al tema ambiental a la altura de su trascendencia. El Gobierno vasco estuvo presente hace escasas semanas en Montreal trasladando al resto del mundo su compromiso con la sostenibilidad y su pacto con la Naturaleza. La comunicación y participación social es un pilar fundamental del desarrollo sostenible, en este proyecto de la “Y” vasca les invitamos a construir también la estación del diálogo social, creemos que merece la pena una parada en ella. Nosotros (los de ahora y los que nos van a suceder), nuestra sociedad, nuestro Planeta (gure aitaren etxea), merecemos, sin duda, este esfuerzo y este tributo. Los ciudadanos, además, debemos exigirlo, como decíamos: humilde pero firmemente; es nuestra responsabilidad.
Carlos Cuerda
Es economista y socio de NAIDER (www.naider.com).
Tema: Desarrollo Sostenible. Desarrollo Regional. Desarrollo Social. Competitividad.
-1 Comentarios:
Berdea (24/03/2006)¿Se considera este proyecto que no resolverá los problemas de mobilidad y destrozará Euskadi como sostenible?
De que vamos. ¿Primero matais al pájaro y luego pedis perdón?
BASTA YA DE DEMAGOGIA Y DE CONFUNDIR A LA CIUDADANIA
BASTA YA DE PROYECTOS INSOSTENIBLES
http://
Estimado Berdea,
Una opinión muy pasional la tuya que deberías completar con unas dosis de mesura verbal si quieres que tu punto de vista recabe algún respeto en algún entorno. En cualquier caso, te agradezco que hayas elegido este foro para expresarte.
El equipo de Naider y yo personalmente trabajamos por orientar nuestra sociedad en la senda del desarrollo sostenible. La "Y vasca" es un proyecto auspiciado por el Gobierno Vasco y ahora también por el español y, al igual que tu (aunque con otro tono), exigimos a los responsables políticos del proyecto una decidida campaña de difusión y comunicación social que acabe con la confusión en torno al proyecto y en la que aborden con sinceridad y valentía los innumerables interrogantes que despierta este proyecto tanto desde el punto de vista de la sostenibilidad ambiental (un coste elevadísimo que es necesario valorizar y conocer) como del mayor o menor impacto en la movilidad (intracomunitaria y con los ejes europeos de comunicación ferroviaria).
Este artículo sólo pretendía hacer un llamamiento a la necesidad de hacer partícipe a la sociedad de lo que se está fraguando en los despachos de Ajuria Enea y Moncloa. Ni siquiera damos nuestra propia opinión sobre el proyecto aunque dejamos ver nuestras enormes dudas.
Saludos
Carlos Cuerda
http://
Me parece un artículo que incide en una de las claves de este tipo de infraestructuras: la falta de información social.
Con demasiada frecuencia, las instituciones pecan de cierto oscurantismo o falta de trasparencia a la hora de informar hacerca de estos megaproyectos, temerosos quizás de una respuesta social negativa a un desarrollo que ellas consideran prioritario y sin lugar a discusión. Vamos que las instituciones son listísimas y los ciudadanos tontísimos, con lo que ellas saben lo que nos conviene. Por lo que, quizás no debamos preocuparnos y dejarlas trabajar tranquilas, sin que tengan que estar dando explicaciones todo el tiempo..
Por mi parte deseo ir más allá en la crítica velada que realiza a este proyecto, en el sentido de que, en mi opinión, por muchas ventajas económicas que traiga (evidentes para constructores, pero para nada categóricas en terminos de mejora de competitividad, del bienestar de los ciudadanos, etc.), un destrozo ta enorme de nuestro medio natural debiera ser permitido. Territorio sólo tenemos uno, mientras que formas de incrementar la competitividad y el desarrollo de nuestro país hay muchas y variadas, que merece la pena que sean estudiadas. Más, si contamos con 4000 millones de euros, que posiblemente al final estén más cerca de los 7000 millones.
http://
Otros Artículos del Autor :
Carlos Cuerda
Eman honi buruzko iritzia (-1 comentarios)
Naider © 2010
Desarrollo: f-3.net | comunactivo











