logo naider
Página de Inicio | Aviso Legal | Créditos | RSS | Suscribirse al boletín | Contacto | Nuestra web
Castellano | Euskara | English

Blog Naider

Blog: Volver

No dejarse llevar por la inercia

Iñaki Barredo
Fecha de publicacion: 29/04/2008


Euskadi quiere ser un referente en innovación en Europa y así lo plantea su nuevo Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación 2010. Con esta apuesta se continúa con más de 20 años de política científica y tecnológica, dándole un nuevo impulso que aprovecha los avances conseguidos y los proyecta al futuro en el nuevo paradigma de la sociedad del conocimiento.

Con la nueva estrategia política, se quiere poner mayor énfasis en la innovación que es un concepto que además de la tecnología incluye conceptos más amplios como el modelo de negocio, la organización, las personas y el marketing. Se aprovecha la importante red de infraestructuras inteligentes desarrollada, para volcarse todavía más en las empresas y sus necesidades -la adecuación de la oferta a la demanda- y. se prima la generación de conocimiento para adecuarse a los nuevos desafíos y tendencias mundiales. Por último, y como idea de síntesis, la generación de resultados (científicos, tecnológicos y fundamentalmente empresariales) es la norma que modula el conjunto de la política.

El énfasis en la demanda y las necesidades de innovación de las empresas, así como en la necesidad de reforzar la generación de conocimiento puede ser aprovechado para realizar una importante reestructuración de la red vasca de ciencia, tecnología e innovación y en particular del sistema vasco de centros tecnológicos que permita poner en valor las más que evidentes fortalezas y capacidades que tiene acumuladas. Las plataformas tecnológicas (Tecnalia e IK4) podrían reformularse para acoger exclusivamente en ellas las capacidades investigadoras y de generación de conocimiento tecnológico de más nivel y con mayor potencial, incluidos los CICs como elementos clave y tractores del conjunto. De este modo, se refuerzan las masas críticas, los clusters tecnológicos orientados a las comunidades de conocimiento e innovación y las plataformas pueden aspirar a situarse entre los líderes del continente, rivalizando con ellos en la creación y transferencia de tecnología con elevados niveles de aplicación empresarial y en la creación de spin-offs de gran alcance. El objetivo final, convertirse en eficaces aliados estratégicos de los grupos empresariales vascos, siendo capaces de acompañarles y darles servicios de gran valor añadido en sus complejos procesos de globalización.

La segregación de las plataformas de aquellas áreas que ya en la actualidad tienen una mayor vocación de servicio tecnológico a las empresas del entorno vendría a fortalecer la tupida red de ingenierías, consultorías y empresas de servicios avanzados que ya operan en el País Vasco y que precisan un importante revulsivo en su conjunto para ser capaces de acompañar a las pequeñas y medianas empresas en complejos y personalizados itinerarios de innovación que precisan nuevas herramientas, capacidades y servicios.

De este modo se trabaja simultáneamente y de modo eficaz dos de los grandes ejes de la nueva política: dar servicio a las empresas vascas, por un lado y generar conocimiento y tecnología que sirva para diversificar el tejido productivo y robustecerlo en el largo plazo, por otro. Pero, no nos equivoquemos, será difícil que sean las mismas plataformas (o incluso lo mismos centros) quienes intenten llevar a cabo simultáneamente estas dos líneas, ya que entre ellas encierran una contradicción intrínseca, y puede llegar a perderse el elevado potencial tecnológico que actualmente tienen. No obstante, parece que esa es la vía a la que la inercia y las circunstancias nos pueden conducir si no se marcan las prioridades y se diferencia más claramente entre el papel esencial que los centros y corporaciones tecnológicas deben jugar en la generación de conocimiento científico-tecnológico de excelencia y las actividades relacionadas con la prestación de servicios tecnológicos y de apoyo a la innovación que deberían incorporarse al mercado de empresas de servicios avanzados.

-1 Comentarios:

Jordi (30/04/2008)
Interesante Iñaki. No obstante, no sé si la solución está en la segregación o más bien en el modelo de financiación que se aplique en cada área de actividad. Personalmente visualizo el sistema como una cascada en la que los centros tecnológicos transfieren conocimiento básicamente a las empresas de servicios avanzados para que éstas a su vez transfieran a las empresas. Por supuesto que también lo pueden hacer directamente a las empresas ahorrando costes de transacción innecesarios. Pero en la fase de la transferencia creo que los Centros pueden y deben de jugar un papel de interfaz. La clave creo que estará en articular un sistema de incentivos (que no tienen por qué ser exclusivamente vía precios) que vaya desplazando a los agentes por las sendas deseadas. La mera incorporación al mercado de la pata "servicios avanzados" creo que generaría más oferta, más competitividad en el corto plazo pero quizás, volveríamos a la situación de partida en un espacio muy breve de tiempo.

En este ámbito, una medida que podría favorcer la construcción de puentes necesarios es la incorporción más sistemática de tecnólogos de los centros a las empresas (incluidas las de servicios avanzados) adelgazando así a los primeros e inyectando conocimiento a las segundas.

En cualquier caso, creo que el tema que has tratado es una de las claves para la tan cacareada segunda gran transformación, y requiere mucha reflexión y sensatez.

Saludos



 
Ibon Iturriaga (30/04/2008)
Comparto la idea que apuntas Iñaki. Plataformas/centros tecnológicos no pueden tener doble careta: investigación punta y servicios avanzados.

No pueden por distintos motivos: capacidad/tamaño, vocación, perfil de los profesionales, esquema de financiación, etc.

Entiendo, en este sentido, que para empezar a plantear cúal puede ser el cauce más adecuado para conseguir que el conocimiento generado tenga una explotación adecuada, las propias plataformas deben ser conscientes (creo que ya lo son) de sus limitaciones para cubrir ese nicho de demanda, quizás no tan avanzado, que demandan las empresas.

Entiendo también que, previo a la negociación/valoración de lo que vale el conocimiento generado por cada uno, las Plataformas/centros tecnológicos deben comprometerse con la idea de que dicho conocimiento vale más transferido que en el baul de los recuerdos, y ya de ésto no estoy tan convencido de que sean conscientes o estén realmente comprometidos.

Creo, por otra parte, que la oferta tecnológica de este País está haciendo un esfuerzo muy destacado y que tiene la mochila suficientemente cargada como para sumar mayores exigencias a ese peso.

Es por ello que, al menos desde mi opinión, si las plataformas tecnológicas fuesen capaces de colaborar con agentes acostumbrados y con vocación de dar servicio a las empresas y que fuesen estos últimos los encargados de realizar la transferecia definitiva, todos saldríamos ganando.

Al final cada uno haría lo que mejor sabe hacer.

Ese sí que es un compromiso de país¡



 
Iñaki Barredo (30/04/2008)
Muchas gracias Jordi e Ibon por vuestros comentarios que, efectivamente, son muy oportunos. Jordi estoy de acuerdo en que el modelo de financiación es una de las claves importantes, si no la más y el quid de la cuestión. Fundamentalmente debido a la elevada incertidumbre y largo plazo de los resultados, las empresas destinan a la innovación -llevar la novedad al mercado- cantidades menores de las que se considerarían socialmente óptimas. lo cual, en mi opinión, justifica una activa actuación del sector público. Pero si las empresas son las que innovan, dejemos que sean estas las que elijan libremente los servicios que precisan en sus procesos de transformación. O en lenguaje de andar por casa, démosles directamente la financiación a las empresas y que sean éstas las que elijan entre la oferta interna o externa de servicios existentes, dejando funcionar al mercado. Mi impresión es que buena parte de las pymes vascas necesitan acompañamiento en sus procesos de innovación, pero que han pasado aquellos tiempos en los que era necesario crear servicios tecnológicos ad-hoc porque la oferta era insuficiente o, mejor dicho, inexistente.

En el caso de la investigación, la situación es muy diferente. En primer lugar, porque en este caso la demanda empresarial es muy escasa o inexistente y, en segundo lugar y como bien nos comenta Ibon, esta precisa de señas de identidad muy específicas y diferentes de la prestación de servicio tecnológico a las empresas. De ahí que propugne una separación de ambas funciones en nuestra oferta tecnológica, aún siendo consciente como nos apunta Jordi, que se corre el riesgo de volver a la situación de partida. Pero para que esto no ocurra sí que creo que un sistema de financiación claro, objetivo y riguroso, a la vez que competitivo y que prima la excelencia es la clave. Esto es, que el dinero llegue porque los centros tecnológicos y de investigación generan conocimiento de primer nivel y de reconocimiento internacional y/o patentan tecnología de primer nivel y gran potencial de explotación privada y/o transfieren tecnología al sector privado resuoltado de su investigación y/o impulsan la creación de empresas intensivas en conocimiento y tecnología.

Por supuesto, me sumo a la propuesta de colaboración entre agentes que los dos, y en especial Ibon, proponéis. Pero cada uno aportando valor en aquellas actividades que mejor realiza y en las que aporta más valor añadido.

Un abrazo

www.naider.com

 

botonOtros Artículos del Autor : Iñaki Barredo

Opina sobre este artículo (-1 comentarios)

boton Rellena el siguiente formulario para comentar este artículo:
Nombre:
Email:
URL: (Ej.http://www.midominio.com)
Comentario:
Verificar este código Inserta el código que aparece en la imagen de la izquierda en este cuadro de texto. Evitaremos el Spam.

Imprimir artículo

Enviar a un amigo

Naider © 2010

Desarrollo: f-3.net | comunactivo



www www.naider.com

Todas las galerías